A medida que la inteligencia artificial continúa transformando la educación y el trabajo, las organizaciones se enfrentan a preguntas importantes sobre las competencias humanas que serán más relevantes en los próximos años. Para ayudar a responder a esas preguntas, ETS ha lanzado el Centro para el Avance de las Competencias Humanas, una nueva iniciativa de investigación centrada en comprender, medir y apoyar las capacidades que las personas necesitan para prosperar en un mundo con forma de IA. En esta entrevista, Lydia Liu, vicepresidenta de Investigación en ETS, analiza la visión detrás del Centro, su agenda de investigación y por qué construir una base de evidencia más sólida para la capacidad humana nunca ha sido tan importante.
P: ¿Qué inspiró la creación del Centro para el Avance de las Competencias Humanas y por qué parece el momento adecuado para este trabajo?
R: El Centro surgió de una necesidad simple pero urgente de abordar una pregunta oportuna: ¿Qué competencias humanas serán más importantes a medida que la IA transforme el aprendizaje y el trabajo? La IA está cambiando la forma en que aprendemos, trabajamos, resolvemos problemas y tomamos decisiones. Este es el momento adecuado, ya que se pide a los sistemas educativos y laborales que preparen a las personas no solo para los empleos actuales, sino también para roles y desafíos que aún están surgiendo. ETS aporta un profundo legado de investigación en evaluación, aprendizaje, preparación y la ciencia de las habilidades cognitivas y duraderas. El Centro aporta esa experiencia para construir una base de evidencia más sólida sobre las competencias humanas que más importan, cómo se desarrollan y cómo apoyan las oportunidades para que las personas prosperen en la educación y el trabajo.
P: ¿Cómo está moldeando la IA la forma en que pensamos sobre las capacidades humanas y la preparación de la fuerza laboral?
R: La IA está cambiando la relación entre lo que las personas hacen por sí mismas y lo que la tecnología puede ayudar. Está redefiniendo tanto las competencias que las personas necesitan como cómo debe entenderse la preparación. A medida que la tecnología se vuelve capaz de realizar tareas más complejas, el trabajo humano único se vuelve aún más importante: se pone mayor énfasis en capacidades como el juicio, hacer mejores preguntas, verificar información, comunicarse con claridad, adaptarse a la incertidumbre y tomar decisiones responsables. La preparación de la fuerza laboral ya no puede entenderse como un conjunto fijo de habilidades. También se está volviendo más dinámica. La gente necesita saber cómo usar bien la IA, cuándo confiar en ella, cuándo cuestionarla y dónde la experiencia humana, el razonamiento independiente y la rendición de cuentas deben seguir siendo centrales. El Centro estudiará cómo se definen, desarrollan, miden y conectan estas competencias con la educación real y los resultados laborales.
P: ¿Por qué es importante ir más allá de las suposiciones y establecer una base científica para las competencias humanas?
R: Necesitamos una base científica porque las etiquetas amplias no son suficientes. Términos como colaboración, creatividad, adaptabilidad y pensamiento crítico son poderosos, pero deben definirse con precisión, observarse en contexto y respaldarse por evidencia válida. Sin esa base, corremos el riesgo de usar estos conceptos de formas inspiradoras pero no accionables, o peor aún, consecuentes pero no justas. El papel del Centro es llevar el campo de la aspiración a la evidencia aclarando cuáles son estas competencias, cómo se desarrollan, cómo pueden medirse y cómo pueden usarse de forma responsable para apoyar la preparación y la preparación de la fuerza laboral. El Centro avanzará en las definiciones, medidas y pruebas de validación necesarias para garantizar que las competencias humanas se comprendan y utilicen de manera creíble, justa y significativa.
P: El trabajo del Centro abarca las vías de IA, preparación y fuerza laboral. ¿Cómo se conectan estas tres áreas de investigación para crear una visión más completa de la capacidad humana?
R: La IA plantea nuevas preguntas sobre lo que las personas necesitan saber y ser capaces de hacer. La preparación pregunta cómo reconocemos y validamos esas capacidades. Un programa se centra en identificar las competencias humanas que importan en un mundo con forma de IA. El segundo programa examina la preparación centrándose en cómo esas competencias pueden ser reconocidas y validadas en puntos importantes de transición a través de contextos educativos y laborales. El tercer programa estudia cómo se desarrollan y expresan las competencias en disciplinas reales, como los campos STEM. Juntos, nos ofrecen una visión más completa de la capacidad humana: qué competencias importan, cómo crecen, cómo pueden ser evidenciadas y validadas y, en última instancia, cómo pueden abrir puertas para aprendices y trabajadores.
P: Al analizar la agenda de investigación del Centro, ¿cuáles son las preguntas que más te entusiasma explorar?
R: Las preguntas más interesantes son las que se encuentran en la intersección entre la ciencia y el impacto. La agenda de investigación del Centro es: ¿Qué competencias humanas serán más importantes en un mundo con forma de IA? ¿Cómo definimos la preparación de manera que sea significativa a través de las transiciones clave de educación y fuerza laboral? ¿Cómo se desarrollan estas competencias en campos y se hacen visibles en disciplinas como las matemáticas, la ciencia, el lenguaje y la educación técnica? Y quizás lo más importante, ¿cómo podemos traducir esta evidencia en herramientas que ayuden a las personas a ver, construir y comunicar de lo que realmente son capaces?
P: ¿Por qué fue importante construir el Centro con una perspectiva global y cómo fortalecerán las alianzas internacionales la investigación?
R: Las habilidades son una agenda universal, pero nunca se desarrollan ni expresan en el vacío. Están moldeadas por los sistemas educativos, los mercados laborales, las culturas, las tecnologías y las oportunidades que las personas tienen para aprender y demostrar lo que pueden hacer. Por eso fue esencial construir el Centro con una perspectiva global. Sin ella, corremos el riesgo de tratar las competencias humanas como si fueran iguales en todas partes, cuando esa misma competencia puede valorarse, desarrollarse y medirse de forma diferente según los contextos.
Las alianzas internacionales nos permiten plantear mejores preguntas y construir pruebas más sólidas. ¿Qué competencias son centrales en los sistemas educativos y laborales? ¿Cuáles están moldeadas por la cultura local, las políticas y las necesidades económicas? ¿Cómo influye la madurez y disponibilidad de la tecnología en la forma en que las personas responden a la IA y desarrollan nuevas habilidades? Una perspectiva comparativa amplía la base de evidencia del Centro, desafía supuestos que pueden ser demasiado centrados en EE. UU. o demasiado específicos de la disciplina y ayuda a garantizar que nuestros marcos, medidas y herramientas sean relevantes más allá de un único entorno. Al final, una perspectiva global hace que el trabajo del Centro sea más riguroso, más inclusivo y más útil para los educadores, empleadores, responsables políticos y estudiantes que navegan estos cambios en todo el mundo.
P: En un momento en que tanta atención se centra en la IA, ¿qué es lo que más le entusiasma del futuro de la investigación en capacidades humanas?
R: No olvidemos que la IA no se inventó a sí misma. Los humanos crearon la IA y seguiremos tomando decisiones sobre la IA. Lo que más me entusiasma es que este momento nos invita a volver a poner a los humanos en el centro de la discusión. La IA seguirá transformando el trabajo y el aprendizaje y será extremadamente poderosa, pero la capacidad humana sigue siendo la fuente de juicio, propósito, creatividad, relaciones y responsabilidad. El futuro de la investigación sobre capacidades humanas no consiste en competir con la tecnología. Se trata de entender cómo las personas pueden crecer con ella, usarla sabiamente y aportar las competencias que hacen que el aprendizaje y el trabajo sean más humanos, más adaptativos y más significativos. Para el Centro, la investigación sobre capacidades humanas significa mantener a las personas en el centro de la educación y el trabajo fortaleciendo las competencias que apoyan la agencia, las relaciones y el crecimiento continuo, asegurando al mismo tiempo que la tecnología expande y aumenta el potencial humano.
P: Para las organizaciones que intentan preparar a estudiantes y trabajadores para el futuro, ¿cuál es el mensaje más importante que esperan que se lleven con el lanzamiento de este Centro?
R: El mensaje más importante es que preparar a las personas para el futuro requiere más que enseñar habilidades concretas para las tareas actuales. Las organizaciones deberían crear sistemas de aprendizaje y de fuerza laboral que ayuden a las personas a desarrollar capacidades duraderas que puedan mantener a través de roles, entornos y etapas de la vida. El Centro apoyará ese trabajo conectando la investigación, la medición y la práctica. Identificará qué competencias importan en diferentes contextos, desarrollará formas válidas de observarlas, estudiará cómo crecen en disciplinas y caminos y traducirá esa evidencia en herramientas y orientaciones que educadores, empleadores, responsables políticos y estudiantes puedan utilizar.
P: Cuando piensas en el éxito del Centro, ¿qué resultados te indicarían que está marcando una diferencia significativa?
R: El éxito significaría que el Centro está produciendo investigaciones y herramientas que sean tanto científicamente creíbles como útiles en la práctica. Queremos que nuestra investigación moldee cómo se definen, miden, enseñan y reconocen las competencias humanas en los sistemas educativos y laborales. También queremos que nuestras herramientas y conocimientos sean utilizados, incluida su adopción por educadores, empleadores y responsables políticos, para tomar mejores decisiones y crear oportunidades más significativas para los estudiantes y trabajadores.
P: Dentro de cinco años, ¿qué esperas que entendamos sobre la capacidad humana que hoy no comprendamos del todo?
R: Es difícil predecir exactamente cómo será el mundo dentro de cinco años. Si miramos cinco años atrás, pocos de nosotros podríamos haber anticipado lo rápido que la IA y otras fuerzas transformarían el aprendizaje, el trabajo y la sociedad. Pero precisamente por eso este trabajo importa. Dentro de cinco años, espero que tengamos una comprensión mucho más clara de cómo se desarrollan las competencias humanas, cómo pueden medirse válidamente y cómo pueden utilizarse para ampliar las oportunidades en lugar de estrecharlas. Espero que el Centro sea reconocido como una voz líder en este campo, con recursos como un Informe de Capacidades Humanas, un Índice de Preparación, bancos de indicadores de habilidades STEM y orientación práctica que ayude a personas y organizaciones a reconocer y apoyar toda la gama de potencial humano. Sobre todo, espero que el Centro sea una plataforma duradera para un trabajo riguroso, receptivo y orientado al futuro, que siga adaptándose a las preguntas más urgentes de nuestro tiempo y ayude a garantizar que las competencias humanas permanezcan en el centro del futuro.