La perseverancia desempeña un papel fundamental a la hora de afrontar los retos que encontramos en la escuela, en el trabajo y a lo largo de la vida diaria. Sin embargo, a pesar del amplio consenso entre educadores, empleadores e investigadores sobre su importancia, aún no existe una comprensión compartida de lo que realmente significa "perseverancia".
En nuestro último informe de ETS, "Mantén la calma y sigue adelante: un marco conceptual para la perseverancia", descubrimos que el término a menudo se usa de forma intercambiable con una variedad de conceptos relacionados, como la ética de trabajo, la determinación y la conciencia. Si la perseverancia es realmente tan esencial como muchos afirman, entonces es importante que desarrollemos formas válidas y efectivas de medirla y cultivarla tanto en estudiantes como en adultos. Para ello, primero debemos establecer una definición clara y completa de lo que queremos decir cuando hablamos de "perseverancia" como habilidad.
Cómo llegar: Definiendo la perseverancia
Para comprender y definir mejor la perseverancia de una manera que pueda informar los esfuerzos para medir y desarrollar esta habilidad, necesitamos identificar temas comunes en la investigación y la práctica. A lo largo de nuestro trabajo, una tendencia importante que descubrimos es que personas de diversos orígenes y niveles de experiencia generalmente piensan en la perseverancia como "la forma en que respondemos a la adversidad". Dado esto, también consideramos específicamente cómo las personas podrían responder a tales dificultades. Como resultado, definimos la perseverancia como la respuesta emocional y de esfuerzo a desafíos u obstáculos comunes.
Perseverancia y resiliencia emocional
A lo largo de nuestro trabajo, identificamos dos factores principales que describen las reacciones que las personas tienden a mostrar cuando se enfrentan a dificultades.
Primero, las personas pueden responder a los obstáculos en función de su reacción emocional:
- Pueden frustrarse, enfadarse, ponerse nerviosos, abatidos o experimentar cualquier otra emoción debilitante.
- En cambio, las personas pueden mantenerse serenas, seguras de sí mismas o incluso emocionadas ante la perspectiva de superar los desafíos que tienen por delante.
Este contraste implica una escala de reacciones que llamamos resiliencia emocional. Este factor es importante porque las investigaciones muestran que los factores estresantes pueden dañar nuestro bienestar y salud psicológica. Las investigaciones también han demostrado que las malas respuestas emocionales ante los obstáculos pueden afectar negativamente a la memoria, así como a la satisfacción y el rendimiento en la escuela o el trabajo. Específicamente, las respuestas emocionales adversas pueden influir en el rendimiento académico y laboral, en términos de calidad y cantidad, e incluso en la seguridad laboral. Esto sugiere que la resiliencia emocional es fundamental para apoyar resultados académicos y laborales positivos como una mayor productividad, tasas de graduación y retención laboral.
Perseverancia y Perseverancia Esfuerzosa
En segundo lugar, las personas pueden responder a los obstáculos según su nivel de esfuerzo:
- Algunas personas pueden desconectarse de la tarea, trabajar más despacio de lo habitual o abandonar por completo.
- En cambio, otros tienden a mantener un esfuerzo fuerte cuando se les ve desafiado o incluso a trabajar más de lo habitual.
A este factor lo llamamos persistencia con esfuerzo. Investigaciones previas sugieren que el nivel de esfuerzo está relacionado con la mejora en el logro de objetivos, la resolución de problemas y la productividad. Esto significa que la persistencia con esfuerzo puede tener un impacto positivo en diversos resultados vitales, como la movilidad económica e incluso la salud física y psicológica.
Cuatro ejemplos de respuestas de perseverancia

- Alta resiliencia emocional, alta persistencia con esfuerzo (arriba a la derecha): esta es la respuesta ideal, una persona que mantiene la calma y sigue trabajando duro ante los desafíos.
- Baja resiliencia emocional, baja persistencia con esfuerzo (abajo a la izquierda): esta es la respuesta menos deseada, alguien que se enfada y deja de trabajar cuando se encuentra con dificultades.
- Baja resiliencia emocional, alta persistencia con esfuerzo (arriba a la izquierda): alguien que puede experimentar emociones perjudiciales pero sigue trabajando en una tarea difícil. Estas personas pueden esforzarse más porque están motivadas para aliviar su angustia.
- Alta resiliencia emocional, baja persistencia (abajo a la derecha): alguien que puede desconectarse de sus tareas de forma calmada y lógica cuando se enfrenta a obstáculos.
Se necesita más investigación para identificar cómo estos dos últimos tipos de respuestas podrían influir en los resultados, pero es probable que estén vinculadas a efectos relativamente peores sobre el bienestar, la productividad y otras áreas. Aunque este diagrama es representativo por naturaleza, demuestra cómo las personas podrían responder a los desafíos. En realidad, puede que no sea tan sencillo como categorizar a individuos en uno de los cuatro grupos del diagrama. Uno podría imaginar a individuos obteniendo puntuaciones en cualquier escala de 0 a 100 en cada uno de nuestros dos factores, por ejemplo.
Mantén la calma y sigue adelante
Los dos factores en nuestra definición de perseverancia coinciden con la frase familiar "mantener la calma" (resiliencia emocional) "y seguir adelante" (persistencia con esfuerzo). Esta frase fue introducida por el gobierno del Reino Unido en 1939 para elevar la moral de la población ante la inminente Segunda Guerra Mundial. En las décadas siguientes, poco ha cambiado respecto al valor de la perseverancia frente a dificultades en diversas áreas de la vida. La reciente pandemia de COVID-19 es un recordatorio contundente de que los eventos a gran escala y drásticos pueden alterar significativamente nuestras vidas. Más allá de estos raros eventos globales, existen desafíos más comunes como la pérdida de empleo, problemas de salud, deudas financieras y estrés relacionado con el cuidado, que refuerzan aún más la importancia de la perseverancia. Nuestro informe ofrece más detalles para ayudar a distinguir la perseverancia de otros conceptos, incluyendo la ética laboral, la determinación y la concienzuda. En conjunto, estas distinciones aclaran por qué la perseverancia sigue siendo un recurso único y poderoso para afrontar la adversidad, no solo soportando desafíos, sino adaptándose de forma reflexiva y persistente en respuesta a ellos.