Aunque algunas escuelas de posgrado han optado por un enfoque opcional para exámenes en los últimos años, ese número aumentó significativamente durante la pandemia, ya que las universidades tuvieron que cerrar sus puertas físicas y realizar pruebas de admisión presencialmente se convirtió en un riesgo para la salud.
El movimiento de las pruebas optativas también ha ganado impulso, ya que la validez de las pruebas estandarizadas tanto para la universidad como para la de posgrado ha sido objeto de escrutinio reciente a la luz de diversas cuestiones de equidad y diversidad. Aunque se abordan estos temas, las pruebas estandarizadas siguen siendo un factor que nivela el campo en muchos procesos de admisión.