¿Quién eres realmente? Eso es lo que quiere saber el comité de admisión de cualquier programa al que solicites, y tu carta de motivación es la forma en que puedes mostrarla. Una carta de motivación es una parte fundamental del proceso de solicitud para la escuela de posgrado. En un entorno de posgrado siempre competitivo, es importante dejar que las instituciones vean quién eres realmente más allá de tus cursos anteriores y tu nota media. Si no te sientes cómodo hablando de ti mismo, este es el momento de superar eso y ponerte realmente personal. Aquí es donde te conocen, no solo tu CV.
¿Qué es una carta de motivación para la escuela de posgrado?
Redactar tu carta de motivación
A diferencia de una carta de motivación , que explica lo que quieres hacer, una carta de motivación es un ensayo que explica quién eres como persona y cómo esas cualidades se traducirán en un estudiante exitoso en el programa al que solicites.
Una carta de motivación debe incluir una descripción de tus talentos, logros, intereses y metas. Más importante aún, debe transmitir cómo los logros y logros son relevantes para el programa al que solicitas. Las instituciones quieren estudiantes que aporten algo valioso a sus distintos programas de posgrado, y desde luego los reclutadores también lo buscarán.
Sigue las directrices
Revisa los requisitos de cada programa y ten en cuenta cualquier pauta, como el número de palabras o detalles específicos que incluyas. Es imprescindible que sigas estrictamente cualquier pauta establecida por un comité de admisiones. No seguir sus instrucciones probablemente resultará en el rechazo de tu solicitud.
Ve despacio
Deja suficiente tiempo para escribir. Tu carta de motivación no es algo que debas sentarte a escribir la noche antes de que llegue la entrega. Querrás escribir algunos borradores, editar, reescribir, corregir y que alguien más revise tu texto antes de entregarlo.
La organización es clave
Una carta de motivación no es un documento único para todos y debe personalizarse para cada programa al que solicites. Es importante mantenerse organizado y llevar un control de lo que has enviado y a quién.
El proceso
- Revisa los requisitos del programa y la lista de elementos que se incluirán en tu carta de motivación.
- Haz una lista de lo que quieres incluir y lo que quieres transmitir.
- Revisa ejemplos de declaraciones personales para obtener orientación.
- Haz un esquema de tu declaración, incluyendo los elementos que quieres incorporar y el orden.
¿Qué deberías incluir en tu declaración?
- Empieza presentándote. ¿Quién eres? ¿Por qué solicitas plaza en un posgrado? Quizá una historia personal de adversidad o desafío haya jugado un papel. Aprovecha eso: superar la adversidad es una cualidad que a los comités de admisión les gusta ver.
- Destaca tus logros personales, profesionales y académicos. ¿Qué te hace destacar entre la multitud?
- ¿Qué es lo que te atrae del programa al que estás aplicando y cómo puedes hacer una contribución significativa a él?
- ¿Qué planeas hacer con tu título cuando te gradúes? ¿Dónde te ves dentro de cinco años?
- ¿Qué tipo de habilidades personales aportas al programa? ¿Trabajas bien en equipo cuando es necesario? ¿También puedes trabajar de forma independiente cuando sea necesario?
- Investiga sobre el profesorado. Anota un trabajo publicado específico que te haya parecido fascinante, útil o esclarecedor.
- Concluye resumiendo no solo tus cualificaciones para este programa, sino también cómo ambos podríais beneficiaros mutuamente.
Tómate en serio la redacción de tu carta de motivación y dedica tiempo a crear un texto digno. Recuerda redactar una declaración personalizada para cada programa al que solicites para que los comités de admisión puedan ver tu personalidad y cualidades especiales a la vista.