SZELIGA: Una pequeña rutina que practico de forma habitual son las de limpieza de la mañana y la tarde. Cuando los estudiantes entran en el aula, siempre estoy de pie fuera de mi puerta saludando a cada alumno. A veces una frase sencilla como: "Buenos días, sol/amigo, ¡me alegro de que estés aquí hoy!" Este simple saludo puede cambiar por completo su actitud hacia el día. Además, construyo su independencia durante el horario escolar creando un cuadro de "¿Y si...?" Juntos, los estudiantes responden a una serie de preguntas de "qué pasaría si" que les ayudan a resolver problemas durante el día. Por ejemplo, ¿qué pasa si se me rompe el lápiz? ¿Y si necesito un pañuelo? ¿Y si necesito una tirita? ¿Y si tengo trabajo que entregar? ¿Y si pierdo un diente? ¿Y si termino antes? Juntos preparamos respuestas para cada pregunta y las publicamos en el aula, y una copia va en las carpetas de LÍDERES de los estudiantes.